
La mitad se dirige a menores de 35 años y destacan las destinadas a rehabilitación.
La vivienda se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza de los españoles y el Gobierno insiste en que es una de sus áreas de actuación prioritarias.
No obstante, lo hace en un único sentido, como es el relacionado con las ayudas y subvenciones para fomentar la demanda, mediante ayudas directas. Hasta ocho de ellas están en vigor por parte de la Administración central, mientras faltan avances en aspectos como la liberalización de suelo urbanizable o la reducción de la burocracia para poner en marcha nuevas promociones.
La prueba de que el Gobierno persevera en esa línea de actuación en un solo frente es que la tipología de ayudas para el alquiler y acceso a la propiedad han aumentado incluso este año, merced al Plan Estatal de Vivienda 2026-2030. La mitad se destina a posibles beneficiarios menores de 35 años.
Las mencionadas ocho clases distintas de subvenciones que contempla el Plan que ya está en vigor están dotadas con una financiación de 7.000 millones de euros. La Administración central se hace cargo del 60% y las comunidades autónomas, del 40%. Triplica, así la dotación del anterior, el vigente entre 2022 y 2025, aun cuando sus resultados han sido manifiestamente insuficientes y los precios han continuado con incrementos de dos dígitos a lo largo del ejercicio pasado.
El catálogo de ayudas es diverso y comprende apoyos para alquiler, compra y rehabilitación. Hay que reseñar que no son generales, sino que su concesión está sujeta a cumplir ciertos requisitos, lo que significa que no son ayudas para todo aquel ciudadano que desee alquilar o hacerse con la propiedad de una vivienda, aunque sus ingresos sean bajos o no encuentre una oferta adecuada.
FUENTE: EL ECONOMISTA.